
Te cuento, lo de la lagartija, Ramón (por cierto ¿dónde andas?) ... Todo empezó conversando sobre una boa, que quería comerse a su dueño... dejó de comer para poder hacer espacio y que le cupiera aquel señor; para medir si podría engullirlo, se recostaba junto a él... entonces, el dueño (pobre inocente) la llevó al veterinario para ver qué le pasaba a su pobre mascota. El especialista le dijo que estaba haciendo ayuno para poder comérselo a él (aunque Emilio dice que esta historia es una vil mentira) ... es así como empezó lo de la lagartija .... Le conté a él que había una lagartija en mi ventana y como es un hombre creativo ... me dijo .... ten cuidado, esa lagartija se mete bajo tu cama y crecerá y crecerá hasta comerte ... y yo quise imaginar que era él por lo que le puse ese mote: Lagartija.
Ese sobrenombre implica: intelingencia, sabiduría, creatividad, imaginación, bondad, ternura, profundidad; también ser cabal, amoroso, padre en toda la extención de la palabra; humano, un hombre más. Implica mi amor, mi ternura, mi deseo de volver a amar, de ser mejor, de vivir.
A ultimas fechas es tristeza, soledad (nunca antes sentida) enfermedad, resignación conformidad, rendición, apatía, evación (sus defectos)
A final de cuentas es la persona a quien amo, mi querida Lagartija.

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